Almacenamiento de energía en Latinoamérica crecerá exponencialmente hacia 2035
La capacidad instalada de almacenamiento energético en la región alcanzará los 34 GW para 2035, impulsada por la necesidad de integrar energías renovables y optimizar la red eléctrica.

El sector energético en Latinoamérica se prepara para una transformación sin precedentes, con proyecciones que indican un crecimiento de 13,6 veces en su capacidad de almacenamiento de energía para el año 2035. De acuerdo con el reciente análisis de Wood Mackenzie, la región alcanzará una capacidad total de 34 GW, respondiendo a los desafíos estructurales que enfrentan las redes eléctricas nacionales ante la intermitencia de las fuentes renovables.
Este incremento acelerado responde principalmente a dos factores críticos: los recortes operativos en proyectos solares y eólicos, y la creciente congestión de las redes de transmisión. En México, al igual que en otras economías latinoamericanas, la integración de baterías a gran escala se perfila como una solución técnica necesaria para garantizar la estabilidad del Sistema Eléctrico Nacional y maximizar el aprovechamiento de los recursos renovables ya instalados.
La SENER y los organismos reguladores del sector observan con atención este fenómeno, dado que el almacenamiento permite gestionar los excedentes de generación durante los periodos de baja demanda y liberarlos en los momentos de mayor consumo. La adopción de estas tecnologías es vista por analistas del sector como una pieza clave para evitar la saturación de los nodos de transmisión y reducir los costos operativos asociados con la gestión de la red.
El despliegue de esta infraestructura también plantea retos importantes en cuanto a marcos regulatorios y esquemas de mercado. La industria solicita definiciones claras sobre los servicios conexos que pueden proveer los sistemas de almacenamiento, permitiendo que la inversión privada contribuya a la resiliencia del sistema eléctrico frente a la creciente demanda nacional.
Si bien la hoja de ruta hacia 2035 es ambiciosa, los expertos coinciden en que la viabilidad del proyecto depende de la actualización de las políticas energéticas y la modernización de la infraestructura existente. La meta de 34 GW en toda Latinoamérica marcaría un hito en la transición energética regional, consolidando el almacenamiento como un pilar fundamental para la seguridad y soberanía energética del país.


