Estados Unidos suspende cooperación antimonopolio con Canadá ante tensiones comerciales
Washington habría ordenado el cese de intercambios técnicos con Ottawa, marcando un nuevo episodio de fricción en la relación bilateral norteamericana.

El gobierno de Estados Unidos habría ordenado la suspensión de la cooperación antimonopolio con Canadá, de acuerdo con reportes de The Wall Street Journal publicados este fin de semana. Esta medida, que interrumpe el intercambio de información y asistencia técnica entre las agencias reguladoras de ambos países, ocurre en un contexto de crecientes tensiones comerciales que han afectado la dinámica del bloque regional. La decisión busca, según fuentes cercanas al caso, marcar una postura firme de Washington ante lo que consideran prácticas desleales en sectores estratégicos compartidos con su vecino del norte.
La interrupción de esta colaboración administrativa no solo afecta la supervisión de fusiones y adquisiciones en el mercado transfronterizo, sino que también genera incertidumbre sobre los mecanismos de resolución de conflictos comerciales establecidos bajo el T-MEC. Aunque las autoridades de ambos países mantienen canales diplomáticos abiertos a través de sus respectivas embajadas, la pausa en la coordinación técnica representa un obstáculo para la armonización regulatoria que se había impulsado en años recientes. Analistas advierten que esta medida podría complicar el entorno de negocios para empresas que operan simultáneamente en territorio estadounidense y canadiense.
Para México, esta situación en el bloque norteamericano es observada con detenimiento por la Secretaría de Relaciones Exteriores y la Secretaría de Economía. La estabilidad de la relación trilateral depende en gran medida de la capacidad de los tres países para gestionar sus diferencias mediante los mecanismos previstos en el acuerdo comercial vigente. Cualquier escalada en la fricción entre Washington y Ottawa podría tener repercusiones indirectas en las cadenas de suministro regionales y en las próximas revisiones técnicas del tratado.
Por el momento, no se han anunciado medidas recíprocas por parte de Ottawa ni una respuesta oficial que indique una ruptura mayor en otros ámbitos de la cooperación binacional. Los mercados financieros y los organismos reguladores permanecen a la expectativa de nuevos pronunciamientos por parte de las administraciones involucradas. La prioridad para las autoridades comerciales, según se ha dejado entrever, sigue siendo la preservación de la integridad del marco legal que rige el intercambio económico en Norteamérica frente a las presiones proteccionistas actuales.


