México mantiene política migratoria: 135 países requieren visa para ingresar
La Secretaría de Relaciones Exteriores regula el acceso al territorio mexicano exigiendo visa a 135 naciones, mientras otras 63 mantienen condiciones de exención.

La Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) reafirmó hoy su esquema de control migratorio, el cual establece que ciudadanos de 135 países deben tramitar una visa para ingresar a territorio mexicano. Esta medida es parte de la política de seguridad nacional y gestión de flujos migratorios que el Gobierno de México aplica para regular la entrada de extranjeros en los diversos puntos de control fronterizo y aeroportuarios del país.
De acuerdo con la normativa vigente, actualmente existen 63 naciones cuyos ciudadanos están exentos del requisito de visa para realizar actividades turísticas o de negocios de corta estancia. El acceso para estos viajeros depende de la presentación de documentación básica y la validación de las autoridades migratorias en los puertos de entrada, bajo estrictos lineamientos de seguridad y control establecidos por el Instituto Nacional de Migración.
El listado de países sujetos a visado es revisado periódicamente por la SRE en coordinación con otras dependencias federales. Este proceso permite ajustar las políticas de movilidad internacional según los tratados diplomáticos vigentes, las condiciones de seguridad global y los compromisos de cooperación recíproca que México mantiene con sus socios comerciales y aliados en el exterior.
Para los ciudadanos de los 135 países que requieren este trámite, el procedimiento debe iniciarse directamente en las oficinas consulares mexicanas ubicadas en el extranjero. Las autoridades enfatizan que contar con la visa no garantiza el ingreso automático al país, pues la decisión final sobre la admisión corresponde exclusivamente a los oficiales de migración durante el proceso de internación en México.
Las autoridades mexicanas recomiendan a los viajeros internacionales consultar la información actualizada en los portales oficiales de la SRE antes de planificar cualquier traslado. Con estas medidas, México busca mantener un equilibrio entre la apertura necesaria para el turismo internacional y el cumplimiento de las normativas de seguridad que protegen la integridad de las fronteras nacionales.


