Sheinbaum insta a Morena y PT a resolver conflicto en Baja California
La presidenta Claudia Sheinbaum solicitó a las dirigencias de Morena y el PT solucionar las diferencias políticas entre la gobernadora Marina del Pilar Ávila y el senador Jaime Bonilla.

La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, hizo un llamado formal a las dirigencias nacionales de los partidos Morena y del Trabajo para intervenir en la disputa política que persiste en Baja California. La mandataria federal solicitó que se priorice la unidad del movimiento ante las tensiones públicas entre la gobernadora Marina del Pilar Ávila y el senador Jaime Bonilla, las cuales se han intensificado tras la circulación de audios filtrados que han generado fricción en la vida pública del estado.
El conflicto, que ha ocupado la agenda política regional en las últimas semanas, se centra en diferencias sobre la conducción administrativa y política de la entidad. Las dirigencias partidistas han sido exhortadas a establecer mesas de diálogo que permitan canalizar las controversias por las vías institucionales, evitando que los desencuentros personales afecten la gobernabilidad o la estructura de la coalición gobernante en la región fronteriza.
Fuentes cercanas al equipo de la Presidencia de la República señalaron que la instrucción de la titular del Ejecutivo busca evitar la fragmentación interna en un momento donde se requieren consensos para la implementación de los programas prioritarios y las políticas públicas del Gobierno Federal. Se espera que los líderes de ambos partidos sostengan encuentros en los próximos días para evaluar la situación y buscar un punto de acuerdo que disipe las hostilidades públicas entre ambos actores políticos.
Por su parte, los representantes locales han manifestado, a través de sus equipos de comunicación, la disposición de atender el llamado de la Presidencia. La postura de la administración federal enfatiza la necesidad de mantener la disciplina interna y enfocarse en los resultados sociales, subrayando que las diferencias de opinión no deben ser obstáculo para la agenda de transformación que impulsa el Gobierno de México en Baja California.


